Decenas de tudelanos se agolparon el Viernes Santo después de la Eucaristía a las puertas de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción para recibir al Cristo Yacente, que hacía 30 años que no salía en procesión por las calles de la localidad.
El himno nacional y un ambiente solemne emocinoraon a muchos asistentes y curiosos que vivieron con emoción un acto que muchos otros vecinos no conocían.
El retomar la procesión de Viernes Santo ha sido una inictiva del nuevo párroco brasileño Antonio da Silva, que llegó al municipio hace unos meses y desde entonces ha luchado por mantener vivas las tradiciones de Tudela de Duero.
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