Hoy me remito a una noticia publicada en el Norte de Castilla. No es que sea el acontecimiento del año, por eso precisamente escribo esta entrada, porque no lo es, ocurre todos los días. Desgraciadamente, hacer el trayecto Tudela-Valladolid-Tudela no es simplemente pagar y montar en el autobús (¡ójala!), es tener que ir de pie porque no hay sitio, o llegar media hora tarde a tu destino o que se te caiga el aparato de aire acondicionado encima de la cabeza, así sin mas (doy fe de este hecho, soy consumidora habitual de este ¿servicio o suplicio?).
Parece ser que Izquierda Unida, encabezado por Ramón Juste, exige que se cumpla la normativa del control de autobuses y que se renueve la flota de los mismos; a este respecto hay que mencionar que las filas de uno de los atomóviles estan precintadas con un cartel que anuncia ‘no pasar’. El concejal de IU también declara que creían que con la autovía “todo iba a ser más rápido”, ya, éso también los creíamos los tudelanos, pero lo cierto es que el autobús tarda 45 minutos en llegar a la estación. Juste explica que si no se toman medidas se verán obligados a hacer presion con una recogida de firmas. Y digo yo: ¿otra?.
La reacción del edil ha venido a propósito de las circunstacias de las últimas semanas: un día el autobús de las 7 de la mañana, donde viaja mucha gente para ir a su trabajo, no apareció porque la conductora estaba mala y no dio explicaciones; otro dia, en medio de un trayecto, se cayó el aparato del aire acondicionado encima de dos pasajeros; los autobuses no cogen pasajeros en la última parada si no hay asientos o, en numerosas ocasiones, éstos van de pie (y pagan el billete igual que los demás), por no hablar de las goteras, los retrasos o la falta de profesionalidad de algunos conductores. Muchas veces los vecinos se han quejado de que el autobús pasa, a todas horas, por la Cistérniga y el Polígono de la Mora, lo que retrasa aún mas la llegada a las localidades. Deberían plantearse la idea de poner lanzaderas a determinadas horas para las paradas a esos lugares, ya que prácticamente sólo se utilizan en horario laboral. Además los horarios son nefastos y ya ni hablar del servicio ‘búho’, ese gran desconocido para los tudelanos.
LLevamos muchos años en esta situación, con Herguedas y ahora con Linecar. Es una auténtica vergüenza que no haya un transporte público digno de Tudela de Duero a la capital, con una distancia de 15 kilómetros de por medio solamente.
Por necesidades de trabajo tome un bus un sabado y fue vergonzoso,me potaron encima,fumando y por decir que se comportaran casi salgo por el cristal ¿Por que no se habla de todo?.Destrozan los asientos como salvajes y por mucho que digamos son la mayoria menores por lo que no podemos tomar medidas…..y el ayuntamiento? por mi parte no volvere jamas a subir al bus